Advertencia

Este blog NO es el blog del Médico Juan - Ignacio Reculé Rivera. Si usted busca a ese facultativo, puede encontrarlo AQUÍ.

6 de mayo de 2013

Trivium

[un pedacito de un poema más largo. Un poema que hay que leer bien lento, con un tazón de té grande, con lluvia, con algo como:
Intro by The xx on Grooveshark .]
 

  i
Cabecita rubia
Cabecita morena
cabecita de trigo o cabecita de cebada que coronas los campos
florecita en el aire.

Te tomaría yo
de tu talle delicado, y girando
a volar, florecita, cabecita de cebada, cabecita de trigo,
a surcar el aire desde mis manos.

Cabecita mis dedos
son como avenidas para tu cuerpo tibio
en un gesto te abarco toda
pero no importa:
yo puedo
deslizarme lentamente & con cuidado
porque
como una cascada hay que caer (sin sonido)
como un viento de agua,
y ser una caricia sonriente, cabecita morena, cabecita rubia,
yo quiero ser.

Hay el perfume de las flores de noche
& el sol se mata tomándose todo el mar;
así yo quiero ser pero más sutil,
cabecita rubia, cabecita morena,
bajar quedito sobre ustedes y tomármelas todas
pero te juro
yo no me voy a apagar.

cuando tú te duermas
con mi mano perdida
haciendo nido en tu pelo,
mientras te acuno como el campo guarda
el suspirar de las cosechas
ahí dormiré yo.

  ii
Cuando haya perdido mi nombre
y tú hayas olvidado los tuyos
debajito del piso,
en la oquedad húmeda de una piedra,
a la vera del camino,
entonces seremos del campo,
seremos el campo,
seremos el valle y su rumor de agua que canta en el cauce
o la voz que musita
suspendida en la sorpresa del cántaro,
todo seremos
(ya lo somos)
cuando se rompan
                                  las jaulas
                                                     de las letras,
cuando te tome la mano
y descubra
que mi mano ya está en tu mano,
y me eche a andar y descubra
que tú ya me llevabas
que siempre estábamos en movimiento.

2 de mayo de 2013

Degeneración Perfecta

En todo lo que dijiste hay una violencia
una violencia que paga violencia, que ve,
que ve y que toca algo que estaba de antes, que yo,
sí, que yo puse allí, y que te hizo a ti daño.

Ni me engaño ni pretendo excusarte,
parte fuiste a voluntad de mi espiral
y al final si vinimos a esta muerte
la suerte es tuya y mía compartida.

Algo que tengamos, mutuo, tú y yo.
Yo no he visto los cañones de luz
estallar sobre Orión; mas se perdió
con nosotros vida digna de un blues.

Toda la muerte llega al final
pero duele más cuando llega
antes de tiempo, cuando pega
en donde late latido inicial.

Ya nosotros   hemos muerto:
si la luna   toca tu faz
no lo sabré.   Cale en puerto,
pobre esa una,   tendrá mi agraz,

y los potros muerden lo que yo quemé. 




***
un poquito de discusión técnica: El poema es una construcción a tres bandas. Por un lado, la temática corresponde a la degeneración, un amor que decae antes de serlo, una construcción que hace agua. Por otro lado está la métrica: iniciamos una primera estrofa con arte mayor (tridecasílabos), que degenera en endecasílabos de la segunda estrofa, para pasar a decasílabos en la tercera. La cuarta estrofa sigue con el último de los artes mayores, nueve sílabas por verso, para pasar a una estrofa de arte menor de octasílabos, para coronar con una estrofa aislada de endecasílabos. Podría ser una muestra más de degeneración, pero es la lírica, nuestro tercer pie de análisis, la que nos apellida perfecta, pues acompañando el decrecimiento de la métrica aparece una estructura de rimas progresivamente más compleja, en la primera estrofa usando anadiplosis (mímica del inicio y el final de los versos), luego en la segunda se troca en asonancia (una referencia sonora al principio y al final de los versos) (tomando incluso el pie de la primera), para en la tercera ver aparecer ya versos consonantes alternos, que se trocan en abrazados a la cuarta estrofa, añadiendo un sistema de hemistiquios (semi-versos internos en cada verso) de 5 + 4 sílabas; finalmente, la estrofa final (la más "degenerada", en términos de métrica y tema) es la más "perfecta" usando un sistema de hemistiquios simétricos 4+4, usando incluso rima interna (hemistiquios 3 y 7) junto a la rima alterna. Finalmente se corona con un endecasílabo - el verso favorito del español - solitario, que recoge las rimas abandonadas de los hemistiquios 1 y 5 de la estrofa anterior. Degeneración Perfecta.

29 de abril de 2013

Juan - Ignacio Reculé Rivera sobre sí mismo:

"Para la única cosa que tengo buen timing es pa' escribir poemas,
todo lo demás en la vida lo hago a destiempo"

27 de abril de 2013

500

Esta es la entrada número 500.
Empecé el 22 de julio del 2006 (así es, no hay error en esa fecha).

Tenía pensado hacer un balance,
recordar los posts emblemáticos,
hacer una lista con los 50 mejores,
los 15 imperdibles, algo así.

Me puse a leer desde el comienzo el blog inicial y me di cuenta:

a) que me daba paja leerme 500 entradas.
b) que he cambiado mucho más de lo que pensaba mi forma de escribir.
c) que en definitiva, el yo que soy más yo, mi mente, no es tan lineal como creía.

Y es un lindo ejercicio, y lo más bonito de tener un blog. El testimonio, el espejo de mis tiempos de estupidez, de depresión adolescente, de idealismo inocentón, de creerme el cuento de mí mismo. Que quede, cuando tenga mucha plata voy a imprimirlo todo en un libro.

500. Muchas gracias, y ¡salud!

26 de abril de 2013

Thy Tongue

¿He llegado al corazón del lugar?
mi interés por la métrica inglesa
fue bien llamado por Falaquera
"muscular endecasílabo inglés";

Además, una cosa al empezar,
notar la permanente sorpresa
que después de una frase cualquiera
"!" aparezca algún signo de interés.

Ciertas sutiles imprecisiones
- para alguno, lo peor de la lengua -
me abren significados secretos,
ramas ocultas, familiaridad.

Yo investigo de transposiciones,
verso que crece, verso que mengua,
aliteración, rasgo concreto,
un algo, una singularidad

que le a dote a mi letra de España
la condensación que a la otra toca,
diciendo tanto en una sola voz;
dar soplo a la ahogada consonante,

la vaguedad que le es tan extraña,
sobresalto a su rostro de roca
sin perder su canto de pulcrä hoz,
plegaria profunda y resonante.

24 de abril de 2013

Deseo de Dios


Abra la ventana para que le de un poquito de frío. Póngale play. Cierre los ojos, e imagine que está sentado bajo las bóvedad y arcos de la nave de una iglesia grandísima, resonante, sublime.

Sienta ahora el deseo de Dios. Siéntase enanísimo, pequeño, una mota de polvo montando la luz bajo el opresivo canto de la magnificencia de nuestro Kyrie, Señor. Sienta la omnipotencia que se despliega, la grandísima voz del silencio que es la que en verdad le hace el contrapunto al órgano.

Sienta lo que debe haber sentido Johann Sebastian mientras componía: la infinitud del Rey En Lo Altísimo, lo Divino de Su Presencia.

¿Cómo no me van a hacer falta estos sueños a veces?

23 de abril de 2013

rex tremendae majestatis
 qui salvandos salvas gratis
  salva me
   fons pietatis

Rex Tremendae by Wolfgang Amadeus Mozart on Grooveshark

Porfa.

(Rey de Tremenda Majestad
que cuando salvas, lo haces sólo por gracia tuya,
Sálvame.
Fuente de la Piedad.)

Confianza

Este es un trocito de un poema que me tocó leer en público hace poquito.
Pierde algo cuando no está dicho en voz alta; este es uno de los pocos poemas que he hecho
que es para leérselo a alguien.

No tengo fianza con que pagarte mi rescate,
mi alma tiene dismetría,
sólo puedo darte la verdad:
te deseo,

te deseo que me tomes
y me alces
en tu puño
como un fuego pesado
como una mancuerna infinita
y denso como una manopla,
yo te pregunto,
si así podrías hacerlo y volverme desde el fondo de la tierra a mi lugar del firmamento
para brillar junto a ti
allí donde los espacios son infinitos
y aunque todo viene llegando
                                          todo ya está en su lugar.

22 de abril de 2013

Sirenas

Conversación de yoes conmigos mismos en mi mente:
- Te estay poniendo obsesivo con esta mina
- Let go
- Hay otros peces en el mar, ¿sabías?
- Pero hay otros pescando también
- En serio, la imagen es clásica pero there's plenty of fish out there, déjala
- Es que no estay cachando, yo sabemos que está lleno de peces; this girl's a mermaid, dude.

21 de abril de 2013

Respuesta

Este post es una respuesta a este comentario en esta entrada. El blog no me dejó publicarlo en la bandeja de comentarios por ser demasiado extenso, así que aquí va. Si no le gusta, tenga una galleta:



Anónimo:

Clarissa lo explica todo, pero como Clarissa ya no está...

1. A lo largo de este blog (y del anterior) aparecerán, intro y outro de escena, personas-personajes. Ellos existen en la vida real. Sin embargo, si bien yo tengo derecho a ventilar mi vida tanto como se me dé la real gana en el internet, es igual de cierto que mi derecho a publicar la de los otros es nulo; por ello, los hago aparecer sólo con su nombre de pila, con la idea de que si se encuentran a sí mismos leyéndome, se vean, e incluso, si les irrita aparecer, puedan informarme para que los oblitere del escrito. Por ahora, tendrás que contentarte con saber que hay una Andrea. Imagínala a tu gusto, todo acto de lectura es reinterpretación.

2. Porque estudié medicina. Me encanta [cháaaaaa, ahora poh, después de pasar todo el 2012 quejándose] la carrera. Mi amor por las ciencias biológicas es genuino, fiel, e imperecedero. De todos modos el tiraje que me ejerce la ciencia humana tiene tanto torque que tuve que elegir la especialidad más dedicada al hombre, y que más depende y se esfuerza por entenderlo en una dimensión más allá de lo biológico. Ambos "lados" de la ciencia están mancos sin el otro. Yo necesito de los dos para ser feliz.
Si tu pregunta es más práctica y simple, "¿Qué pasaba en tu cabeza al momento de elegir en cuarto medio?", quería una carrera que fuera lo más atingente a todos mis intereses posible, que en ese momento eran la ciencia, la pedagogía, el arte, la literatura, la música, la plata, el rol social. Sabiendo que al hombre se lo estudia toda la vida pero a la ciencia en la universidad, corté el queque por las ciencias. Dentro de las ciencias, elegí la medicina por la sencilla razón que me permitiría hacer docencia muy probablemente. Me encanta enseñar.

3. Awwww maaaan (ocupo por default el pronombre masculino en esta respuesta porque arriba dice "anónimo"). Yo supongo que vamos a estar respondiendo esta pregunta toda la vida. Uno podría hacer acercamientos desde la biología argumentando que somos seres gregarios de núcleo familiar, que los que se han ido eligiendo por selección natural son más de cubil que llaneros solitarios; que cuando se entra en los 20's la mielinización de las cortezas prefrontales inhibe las conductas exploratorias y favorece las conductas de aseguramiento de supervivencia y estabilidad; que el tic tac del reloj reproductivo empieza a llamar por el sentar cabeza. Todas son buenas pero insuficientes explicaciones.
A mí me satisface bastante más la respuesta de la ética humanista. Hay un momento del crecimiento de uno en que terminamos de buscar/preguntarnos/entender a patadas que somos uno, único, infinitamente pequeños pero infinitamente valiosos. En ese momento, hay como una pausa perpleja hasta que nos damos cuenta que lo único que queda dada esa certeza... es perfeccionarse. Ahí puede quedar la soberana cagada, porque ese perfeccionamiento puede confundirse con disaceptación y ahí tienes tú a alguien que va a seguir toda su vida persiguiéndose sin encontrarse. Pero si logras asentir a quien eres, sin dejar de buscarte mejor, tienes la puerta abierta de la felicidad.
El hombre o mujer así planteado, tendiente al bien, es un equilibrio dinámico; tender al bien obliga a periódicamente replantearse:

Some more cookies? Siempre es bueno replantaerlo.

¿Para qué chucha?

Y esa nunca deja de ser una buena pregunta. ¿Para qué tender al bien? ¿para qué estar toda la vida sacándole punta al lápiz del yo, hasta que haga el trazo perfecto? Porque es entretenido, es una gran respuesta. Incluso suficiente. Pero ¿has hecho feliz a alguien? ¿Has visto a alguien sonreír, sonreír de oreja a oreja, sonreír con los ojos, con la cara, sonreír con el cuerpo completo, y que esa sonrisa sea sólo porque está allí contigo, porque tú existes?

Eso, maldita sea, permite construir vidas enteras alrededor.

Es complicado, en todo caso, incluso plantearse desde algo tan "puro" como hacer a alguien feliz. ¿No es como equivalente a decir que requieres la validación de un otro? ¿que eres insatisfactorio en cuanto a ser único? ¿no es eso negar la condición fundamental del hombre, universo en sí mismo, valioso per sé?.

Le he dado vueltas al problema asistido de más de un libro. Hasta ahora, he llegado a un punto de consenso que va como sigue: Por un lado, el ser humano es una propuesta autocompleta. Es decir, su tendencia al bien es suficiente para permitirle la constante autorealización. Si hubiese un hombre solo en el mundo, único, podría realizarse; todo lo que necesita está en él. Sin embargo, esa realización al bien, cuando se da en un contexto de comunidad, no puede sino impactar en la realización de los que lo rodean. Surge la realización de la comunidad como bien emergente. Si quieres, es una consecuencia innecesaria, pero inevitable. Roa Rebolledo, en "Ética y Bioética": "[así tenemos que] el bien ético sea todo lo que procura simultáneamente la realización de sí y de los otros, por eso el amor es el bien por excelencia". Amar es la fórmula perfecta de la tendencia al bien del hombre; es la flecha certera de la realización, pero no como objetivo, sino como emergencia.

Lo que quiero decir es que en el proceso de formar una persona, y que esa persona elija la virtud y se ejercite voluntariamente en el deseo de lo bueno, la necesidad de amar aparece como un subproducto.

Esto se reconoce incluso antes de alcanzar, o antes siquiera de buscar, estar en el ejercicio de la autorealización. ¿Quién, siendo joven, no ha querido tener una pareja "a toda raja", en definitiva, porque nos valida socialmente, personalmente, emocionalmente?. Es una intuición que viene casi preprogramada. "Si estoy con alguien tan maravilloso, es porque estoy haciendo las cosas bien". Así funciona en términos básicos; la gracia es cuando la ecuación se invierte, y va más o menos "Si estoy haciendo las cosas tan bien, me dan ganas de estar con alguien, para amarlo".

Yo me quedo con esta construcción; la búsqueda del bien lleva al deseo de amar. Y el amar es bidireccional. Por un lado, da "uso" a ese "lápiz afilado" en el que nos ha convertido el esfuerzo, para escribir un proyecto vital en conjunto; por otro lado, somos humanos, necesitamos que nuestra unicidad y unidad se nos reconozca. El estar con alguien es como la certeza de "sí. Este proyecto en el que te aventuraste, este salto al vacío que fue elegir ser tú mismo, sin ninguna garantía, sin modelos, sin certezas, sin manual de instrucciones, sin nada en qué confiar más que tu estómago... Bien hecho". No hay que olvidar, siempre, que ese "uso" del lápiz no es ni necesario ni suficiente para el bien; es simplemente que estando el lápiz ahí, qué ganas de usarlo.

Todo suena ordenadito (o por lo menos para mí, jajaja) en el texto. Puta que es difícil llevarlo a cabo. Uno es feliz autorealizándose, qué duda cabe, pero pucha que a veces dan ganitas de llegar y tener a alguien a quién prepararle un tecito y calentarle las patitas. Ojo con ese momento, porque ahí comienza la duda; la duda de ¿estaré haciendo las cosas bien? ¿qué pasa que tengo estas ganas incontenibles de querer y no puedo satisfacerlas? ¿soy cluster b? ¿estoy medio loco? ¿en verdad soy lo más fome del universo y me he autolavado el cerebro con esto del crecimiento personal y bostas por el estilo?

Ése es el momento del salto al vacío. El momento de confiar, de seguir ciegamente adelante. Porque la realización es de uno consigo mismo; el amor, un subproducto hermoso. El deseo de amar, bien llevado, es un gran indicador de que se están haciendo las cosas bien. Pero espera, espera que aparezca alguien que esté en las mismas para que ese amor pueda ser la floración de un deseo de bien que se derrame al universo, y no una relación depredatoria, o una muleta allí donde lo que falta es crecer.

Listo, acabó mi pontificado, Juan - Ignacio I se retira. Pueden publicar esto como la encíclica "Amore, homo, bene" de motu proprio.