Advertencia

Este blog NO es el blog del Médico Juan - Ignacio Reculé Rivera. Si usted busca a ese facultativo, puede encontrarlo AQUÍ.

4 de octubre de 2011

光 龍 2

¡Ahora fotos del tatuaje verdadero!
Con su condón protector (¿Sabía usted que los condones están nombrados en honor a su inventor, el dr. Condom? ¿Sabía que los inventó por allá por 1600?)

Recién desnudo

Recién Lavado.

Aprecie la colita, más linda que un sol.

Sí, lo rojito es sangre.
JI, ¿Es cierto que en el borde del pie es más doloroso?
No. Pero sí es más preciso. En la pierna iba sintiendo como una hoja continua, en cambio en el pie podía individualizar la aguja golpeteando. Si tuviera que elegir el lugar más doloroso, es el espacio en que la cola pasó entre el maléolo lateral y el talón de Aquiles, o sea aquí:


JI, ¿Estás arrepentido?
No!! de hecho esperaba tener un poco de oh my god what have I done ¡pero a cada momento me gusta más! Sobre todo la manera en que la cola se interna en el pie.

¿Cómo sigue esto?
En la segunda sesión hay que hacerle las escamas, y decidir si blanco&negro o colores, y si son colores, qué colores. Aún no lo he decidido. Además le tengo que poner la inscripción en ideogramas chinos.

光 龍

¡Ya me tatué la primera parte de mi 光 龍 mi kwáng lóng, mi dragón de luz!
Pero a quien engaño, lo que ustedes quieren es ver mi cara de sufrimiento:
Preparado para el dolor

Marlon Parra, mi tatuador, preparando el stencil final

Mención honrosísima a Renato y a Claudia, que me acompañaron y me brindaron su amor, apoyo, calidez, y no-burlas durante la gran mayoría del proceso

Me depilan, ays

¡Pasando el stencil a la piel!

Así va a ser...

Poker Face. But dying inside.

Debo decir que mientras me sacaban la foto pensé que estaba desfigurado. Me veo dignísimo.

Do not twitch, do not twitch...

Señora, no sea mañosa, los hemoglucotest no duelen, tatuarse duele.

Lo peor es que al frente había una gordita tatuándose, cagada de la risa con mi cara. SHAME.

Todas las fotos Point-Of-View salieron distorsionadas, de muestra un botón


¿Y duele, JI? Boy it does. Es como quemarse con agua caliente. Sólo que no para y sabes que lo estás haciendo a propósito. Debo reconocer que mi pensamiento después de los primeros tres trazos fue NICAGANDO ME LO COLOREO, ¡DUELE MÁS QUE LA PUTA!. Pero uno se acostumbra. ¡Aunque por dermatomos! Puede que yo estuviera sugestionado, pero iba bajando, y me iba acostumbrando, y ¡paf! el dolor escalaba de repente y era porque habíamos pasado de L5 a S1. Pero si pensé que no me lo iba a colorear jamás, lo primero que pensé apenas salí de la tienda fue ¡que pase pronto el tiempo, para poder terminarlo!
La sensación es fantástica cuando el dolor ya se fue. En este momento es como una quemadura de sol nada más.

Ahorita voy a comprar la crema cicatrizante, y ahí me tomo la foto-exhibición de rigor para los nenes y las nenas del caserío, cuando me saque el plástico de protección.

Debo decir que me vine escuchando el Temple of Shadows, de Angra, camino a la casa.

23 de septiembre de 2011

Educación (Prolegómeno)

En este país ahora toda la gente está lloriqueando a Camiroaga, que se cayó al mar (nadie lloriquea a los Afganos, a los Kosovitas, a los que ud. quiera), y han invertido camionadas de plata en mantener el circo andando (porque el gobierno es incompetente pero no tonto); hasta tienen un ministro designado (ya se lo quisieran otros problemas, un Allamand para ellos solitos, problemas de verdad).
En esos marcos, en que la gente muestra lo -de verdad- inculta y básica que es (gente defendiendo que la Armada gaste y gaste y gaste para mantener el circo, gente consumiendo el circo, gente llorando a mares, gente viajando cual peregrinaje de Compostela a Chicureo a la casa del animador), salta como resorte - para los más despiertos - el tema de educación que hay debajo.
El acceso obvio es del tipo
Viste, está claro que este país necesita mejor educación, ¡Toda la gente preocupada de tonteras! Es porque son incultos; no es su culpa, hay que mostrarles una cosa mejor. Educarlos. Abrir ojos.

Pero me cabe - lamentablemente - la duda. Sospecho que si tuviésemos un país de profesionales, el asunto no sería radicalmente distinto. Es una cuestión de opciones personales. Tengo compañeros de U - la crème de la crème, se supone - que igual llenan sus iPods con reggaetón; mis hermanas, sin ir más lejos, que crecieron en la misma casa llena de libros y sin tele que yo, tararean la música de moda y leen bestsellers.

Y nada de eso está mal.

Una manera de invertir la pregunta sería
¿Para qué vamos a dar educación a esta gente? ¡Míralos! Ellos quieren otras cosas.
Y bien mirado, es una pregunta interesante. Quizá se es feliz peregrinando donde Camiroaga. Who knows?

5 de septiembre de 2011

La Sospecha: 9 de 9

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Primero
BIBLIOGRAFÍA

Dado que una bibliografía erudita atentaría contra el corpus mismo de este texto, remito al lector una bibliografía vera:
-Reculé&flores varias, circa 1991-93: Conversaciones con flores en el jardín de mis abuelos. Con sol, y unos overoles de colores que usaba en ese tiempo, y me hacían ver muy mono.

-Reculé&Reculé&Reculé&Reculé&Rivera, desde que tengo memoria: Discusiones familiares, todo con un ámbito juerguístico que no oculta que nos creemos el cuento

- Una entrevista a un travesti, que leí hace poco, donde ocupaban mucho y bien la palabra “desde”, de donde salió toda esta reflexión al respecto.

- Las musas.

- En general, mi biblioteca.

- Un poco, mis paseos por Santiago.

- El MNBA


1 de septiembre de 2011

La Sospecha: 8 de 9

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ACÁPITE: LA VERDAD
                Dicho lo más importante, y dejado al lector un justo espacio de juicio y propuesta de cómo interpelar la herramienta-yo en función del arte, resta un punto de importancia digamos mediana que no se ha abordado y que significaría una escisión en el texto principal. La verdad.
                En efecto, toda la disquisición anterior se basa en la búsqueda esforzada de la verdad por parte de la humanidad; para ella, dada la SOSPECHA, se hace necesario el “desde”. Si esta verdad – sea real o construida – no estuviere presupuestada, tal necesidad no existiría y se abrirían las puertas de una vivencia personalizada del arte que no precisa de un contraste con el otro (lo que no implica un no-compartir, de todos modos).
                ¿Por qué se ansía tanto la existencia de una verdad externalizada, residente “fuera” y accesible desde varios puntos?. Por un miedo social, esto es, aprendido y heredado: el miedo al déspota. La noción de verdad está ligada en la conducta. Si se esparciese una concepción de verdad internalizada y personal, no existiría el refreno de la verdad sobre el comportamiento, si no que por el contrario, esta verdad personal actuaría como potenciador de las conductas. Nada detendría en este caso a aquellos individuos más inclinados a la imposición de forzar su verdad o sistema de creencias. El retorno a la ley de la selva[1]. La verdad externa es así un modulador poderoso de la conducta que evita que el gritón actúe como tal[2] (La verdad es el escudo del débil, si se quiere[3]), imponiendo una autoridad que radica en la fuerza pero que se ramifica (y hace circular) en la verdad. Este es el germen de todo absolutismo personalista (Lo que no quita que haya cumplido un rol positivo aglutinador en su momento correcto en el pasado social, a saber, las sociedades tribales místicas más básicas; pero es, a todas luces, un modelo obsoleto y hoy ineficiente).



[1] Justamente así operan los trastornos antisociales de la personalidad.
[2] Lo que no evita, claro está, que un grupo particular de gritones que creen haber encontrado esa verdad externa se comporte como tal. Las tiranías suelen ser una verdad personalizada que ha sido validada por un grupo pequeño y que no necesita el contraste con “otras verdades”. Es, si se quiere, una verdad no suficientemente alejada.




Tatuaje

                         Les presento mi futuro tatuaje. Es un kuang-lóng, un dragón de luz. Y estoy más contento que los perritos nuevos con el boceto que me presentó Marlon Parra, mi tatuador.
¿Cuál es la gracia de los dragones, JI?
                         Los dragones hacen su guest appearance en un montón de culturas; los tienen los anglosajones, los pueblos africanos, los pueblos de medio oriente, pero son los dragones chinos los que a mí me interesan. Contrario a lo que se suele creer, el dragón no es un símbolo de sabiduría; por el contrario, los dragones son intempestivos, poco sabios, pero buenos por naturaleza. Por lo mismo, exploran, aprenden, están sedientos de encontrar la verdad y lo hermoso. Todos los dragones chinos vuelan, tengan o no alas, porque su tendencia natural es ascender al cielo (y se les debe representar siempre con la posibilidad de ello, de otro modo es faltar el respeto al dragón); el dragón es yang, es principio activo, es luz, es externalización. Los dragones son criaturas quiméricas, siempre compuestas de los atributos de otras nueve criaturas. En el período Ming se aprobó un edicto que prohíbe a cualquiera salvo el emperador, vestir representaciones de dragones de cinco garras. Además, sólo el emperador puede vestir nueve dragones a un tiempo; y aún así, ni siquiera él puede mostrar los nueve dragones, pues al menos uno debe estar oculto. La persona de siguiente rango puede vestir uno menos y mostrar uno menos que el emperador (además los grandes señores pueden tener dragones de hasta cuatro garras, y los nobles intermedios, de tres garras), y así.

                        Yo me voy a poner mi lóng en mi pierna derecha, ascendiendo al cielo. Porque también soy un animal quimérico, lleno de disímiles y múltiples aficiones, talentos, y características. Porque quiero que a donde me lleven mis pasos me lleven de forma impetuosa, llena del vigor del dragón. Tendrá cuatro garras porque el emperador se debe a su pueblo, y yo no me quiero deber a nadie más que a mí mismo y a mi hija. Porque puede subir al cielo desde la tierra. Porque es mi animal protector según mi zodiaco (junto a la libélula y el escarabajo, que yo elegí), y representa la parte de mí que más se muestra al mundo. Lo voy a poner asociado a los caracteres

 聖
宙
光
symbol of dragon

                                          que son sagrado, universo, luz, y dragón, para recordarme a cada paso que debo seguir la luz, y que el universo es sagrado (versos 27 y 29 del Tao, los más importantes e iluminadores para mí), y que mi dragón es un dragón de luz.

Y porque se va a ver a toda raja.

28 de agosto de 2011

La Sospecha: 7 de 9

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                 ¿Por qué? Si todo pareciera recordarnos todo el tiempo lo masivos que somos, nuestra naturalísima facilidad para repetirnos. Pero está la SOSPECHA. La duda que es al mismo tiempo el mayor terror, la soledad más grande, y el secreto orgullo, el motor más potente. LA SOSPECHA DE SER EL DIFERENTE. Todos soñamos con estar un poco fuera del carril; todos sentimos que allá atrás algo en nuestra historia hizo crack y permitió una anomalía, una mutación que confirió la cuasidivina (y cuasidemónica) cualidad de la diferencia.
                Es esta sospecha la que obliga al desde. La que mantiene alejado ese proceso hermoso de aceptar al “yo” como el genuino intérprete del arte, y darle el lugar que corresponde como integrador total, final, universal, y por sobre todo, INEQUÍVOCO.
                La verdad yace dentro, y la invitación está hecha para asumir nuestro rol como “verdaderos y completos humanos” frente al arte. Parafraseando,
                “the bow is bent and drawn; make you the shaft”[1]
[1] the bow is bent and drawn; make from the shaft”. Shakespeare, King Lear.

24 de agosto de 2011

La Sospecha: 6 de 9

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                 Es justamente este binomio multiplicidad - verdad el que ha devenido en piedra angular y simplísimo descriptor de nuestro occidental sistema de creencias. A toda escala: religión, política, arte; si mi idea es compartida, es que es. No es extraño, siendo el bicho humano un bicho de colmena. La unicidad mantiene al hormiguero unido. Y nadie quiere no-participar, claro, porque nadie quiere quedar fuera de la verdad, nadie quiere sentir que no dice lo correcto (Y, como mecanismo evolutivo, es autoselectivo: el que no busca la confirmación por multiplía es simplemente borrado en la marea del tiempo, y su idea se desvanece, dando la impresión a los venideros de que todas las ideas son iterativas).
                Pero pareciera que algo subyace a este terror al sesgo. ¿Por qué nos parece esperable – incluso obvio- que un análisis surgido “de yo” y no “desde” corra un riesgo de sesgo inminente? ¿En qué la desconfianza a lo personalísimo?
                Pareciera que es un miedo primordial a no ser correctamente humano. En efecto, si “yo” represento fehacientemente al humano universal, no cabe espacio a la duda; mi experiencia personalizada sería un espejo digno de la “verdadera”[1] vivencia artística. Pero parece que no es permitida tal certeza. La duda del yo-correcto invalida (a mí y al otro) y obliga a la distancia-que-homologa.



[1] Discutir si existe una “verdadera” experiencia de arte escapa al alcance de este texto


dandikadam:

wilde